Vais sentados en el metro el uno al lado del otro, mirando hacia delante. De escasa estatura y tipo semejante, ambos habéis cultivado una oronda barriga con las decenas de años que cargáis a sus espaldas. La gente dice que cuando pasas mucho tiempo al lado de otra persona te terminas pareciendo. Es vuestro caso. Tú llevas una blusa ancha, con tu escote de pico y tus cuatro o cinco cadenas escondidas en tu alto canalillo. Tú llevas un polo ya veraniego y el pantalón, abrochado con un cinturón que te llega casi por el pecho. Estáis pegados sin molestaros, entendiendo esa cercanía extrema -si tú mueves el brazo izquierdo o tú el derecho, os chocáis- con la comodidad de la costumbre. Parece que os encajaran allá por los años cincuenta y así estáis, como un puzzle perfecto. Tu manicura roja y tus sandalias con un poco de tacón delatan tu coquetería, al igual que tu pelo bien peinado y tu barba afeitada con detalle. no habláis durante los veinte minutos que os tengo enfrente porque ya os lo habéis dicho todo o quizás conversáis sin abrir la boca, unidos cuerpo con cuerpo en el vagón del metro. llega vuestra parada y primero te levantas tú, más lozano que tu mujer. sin mirarla, vas a la puerta y ella tarda unos segundos en reunirse contigo. Sin girar la cabeza, arqueas el brazo derecho y colocas el puño cerrado contra tu espalda y tu mujer encaja al instante su brazo izquierdo a través del hueco que queda entre el codo y tu tronco. Y así, sin soltaros, camináis por el andén y mi tren se marcha. Eso es justo lo que quiero yo.
nadie te ve y a mi te me apareces cada vez que te miro, espléndida, cara de muñeca de porcelana, majestuosa. estás terminando el colegio, pero creo que has repetido, porque pareces un poco mayor para ser pequeña. fumas de forma despreocupada y profesional, sostienes el cigarro entre los labios como si unos dedos invisibles lo aguantaran, casi a punto de caer, casi a punto de prenderte la camisa, pero nunca pasa. yo creo que te intuyes, que alguna noche te has mirado en el espejo sin máscaras y has entendido que tu cara se transforma como una flor eterna, que una noche te abriste y desplegaste tus pétalos para no volver a cerrarlos nunca. por ello tienes el acierto de peinarte con la raya en medio, de no teñirte, de no maquillarte más que lo justo, dejando que parezca lo que parece ser que eres pero que nadie ve. tu novio, un ignorante que solo sabe reírse y contar chistes, que se acuesta contigo donde puede, que te lleva siempre detrás, cree que ha tenido suerte por lo guapa que pareces, pero no por lo que eres. te quedas pensativa mirando al suelo, frunces un poco los labios y nadie te habla, novia florero, mientras tus cejas trazan líneas perfectas sobre las que podría orbitar un astro de importancia. estás hecha para llevar trenzas cruzadas en el pelo, para que te almidonen los vestidos, para dormir siestas de horas mientras alguien toca el piano de fondo, para hacer pétalos de cera y seda e ir a misa diaria. deberías vestir solo de marfiles, colorear tus mejillas de piel blanca, abrigarte con pieles de animales extinguidos, cruzar tu ciudad en coche de caballos a través del temporal de nieve. alguien criaría a tus hijos mientras vas a la ópera, mientras contemplas despreocupada cómo crece la hierba, cómo el servicio abrillanta una y otra vez la plata, muñeca rusa… en cambio, estás acabando el bachillerato. nunca serás quien eres, nadie te ve y a mi te me apareces cada vez que te miro, espléndida.
Apr 8
"Somos amantes desde siempre"
Mar 20
tu cerebro se organiza de un modo precioso e irregular, como el oleaje de una playa tormentosa. alguien va colocando conocimientos al alcance de tus manos diminutas y los chupas y mordisqueas como a ese lápiz que tienes entre los dedos. poco a poco irán poniéndose en su sitio (aprenderás o desaprenderás, no lo sé) pero ahora es delicioso escuchar tu propio orden lingüístico, tu jerarquía vocal aleatoria y tu seguridad inquebrantable en tu árabe escritura, de derecha a izquierda, a veces japonesa, de vez en cuando europea, preferiblemente de color rosa y si no, azul. las palabras comienzan por sílabas, tu nombre tiene entre seis y ocho letras, según se tercie. tu crees vivir en la razón y te enfadas porque desconozco esas normas que crees universales y lógicas. envidio tu libertad, tu autoconfianza, tu puñito cerrado alrededor del boli.
Mar 6
el lujo son unas ventanas grandes a través de las cuales ver una ciudad recortada por mis deseos. el lujo es el calor a cualquier hora, un nórdico descomunal del que disfrutar saliendo del espacio acotado de once de la noche a siete de la mañana. el lujo es hacer fotografías solo con los ojos, cuando no hay nadie, fuera de la temporada alta. el lujo son las fresas sudadas de vinagre, con nata, en junio. el lujo es el bosque frondoso, que huele a húmedo, oscuro a pesar de ser de día, que cruje bajo mis pies, lejos de la ciudad, con colores que nunca he visto. el lujo es leer a deshoras, comer a deshoras, follar a deshoras, ver películas a deshoras, hablar idiomas incomprensibles a deshoras. el lujo son las piedras preciosas, las pieles tensadas, los bordados a mano, los relojes que nunca más se fabricarán, los aceros que no se manchan, el mármol en las paredes, las butacas de mies. el lujo es el diesel gratis, los billetes de avión, los trenes a través de los urales, llegar a la india, cortarse la piel en mongolia, sudar en la selva, bañarse en indonesia, morir en mi cama.
Feb 17
Lujo
te dejas acariciar porque en estos meses has desarrollado cierto amor hacia mi y como un animalito te acercas y apoyas en mi brazo, te ríes y echas la cabeza hacia atrás cuando te equivocas. tu cuerpecillo adorable no tiene líneas más allá de las generales bajo tu camiseta interior blanca, pequeña y tan entrañable que emociona si te esfuerzas un poco. te apartas el pelo de la cara de manera que me recuerda que careces de complejos, de inseguridades, de maldad y soberbia, no tienes ni pizca de tormentos o miedos (salvo la cita con el dentista) y vives colmada de certezas y alegrías. me llenas de envidia. de pronto me dices que no tienes novio, que si yo tengo. te respondo que sí y te digo su nombre, lo repites y sigues dibujando, me miras y musitas sonriendo ‘me da asco besar’… me río, te ríes.
Feb 13
Donde quiera que estés todo el mundo se sabrá tu nombre. La luz sabrá encontrarte, trazará extraños espectros para describir un camino que atraviese países, muros, paredes y sábanas y así poder darte en la nuca, en la frente y empujarte.
Feb 10Feb 9
me he inventado una realidad paralela, una dimensión que se desdobla y flota sobre la mía esperando que las autoridades de fronteras la consideren un lugar apto para vivir y no solo un escondite temporal al que solo puedo llevarme tres mudas. es allí donde me despierto de buen humor, donde mis horas son alegrías y mis noches, interrumpidas y accidentadas. mis viajes duran horas y mis estancias, minutos, pero el peaje es caro. se cobra en ansiedad y preguntas que no existen porque no son formuladas en voz alta. canalizo estas soledades silenciosas con cartas a la embajada rogando una pronta legalización para dejar de lado mis pastillas de dormir y asi poder vivir en mi espacio propio. sencillo y tranquilo.
Jan 15
tienes las costillas llenas de flores y respiras y salen pistilos de tu boca y coloreas de azules y rosas el aire y de noche, cuando descansas, se oye el ulular y el ir y venir del viento entre los pétalos dormidos. tú sola juegas a me quiere no me quiere y te ríes dejando un rastro de primavera cuando coges el autobús para ir a trabajar. tus bronquios, cuajados de mimosas, te van ahogando poco a poco, pero los médicos no saben qué hacer para que dejes de criar semejante jardín interior. no hay pesticida ni azada que duerma la vida que llena tus pulmones, que surge de tu esternón. de vez en cuando sacas la lengua y la corona una hoja perdida que quiere ver la luz del sol, ya que solo disfruta la que se filtra a través de tu fina piel. has pedido que te entierren sin ataúd, para que esas que te pueblan atraviesen tu cuerpo cuando mueras y crees en el triste cementerio en el que por fin descanses un hermoso vergel sobre tu tumba.
Dec 27
voy cargando un baúl gigante que nadie ve. conforme pasan los días va creciendo y a remiendos, con un hilo grueso y una aguja, voy tapando los agujeros y remendando nuevos islotes. es mi tesoro que nadie ve, ni siquiera yo del todo. a veces abro la tapa y tú, que ni sabes que existe, te metes conmigo, me muestras las paredes y señalas tus muescas. yo sonrío y digo ‘todo bien’ sin entrar en detalles. aprecio más lo que no cuento, disfruto más si me callo, si represento la obra solo para mí. soy rica, millonaria en secreto, con mi arcón a cuestas, mis imágenes y mi perro imaginario, mis palabras, mi calor y mis verdades.
“Poco después, cuando el carpintero le tomaba las medidas para el ataúd, vieron a través de la ventana que estaba cayendo una llovizna de minúsculas flores amarillas. Cayeron toda la noche sobre el pueblo en una tormenta silenciosa, y cubrieron los techos y atascaron las puertas, y sofocaron a los animales que durmieron a la intemperie. Tantas flores cayeron del cielo, que las calles amanecieron tapizadas de una colcha compacta, y tuvieron que despejarlas con palas y rastrillos para que se pudiera pasar el entierro”.
Nov 24
reventaré como una magrana y todos podréis oler mi perfume y hundir los dedos en mis carnes abiertas. veréis que guardo odios silenciosos y cariño cercenado y que casi todas mis guerras se batallan solas al norte, pero que son tan sólidas como piedras e irreales aunque pesen como tales. nadie me conocerá con ese vestido de sangre y mi identidad extraña solapará todo lo que se perderá volando por el cielo. mientras, seguiré buscando agujeros.